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viernes, 8 de diciembre de 2017

EL TEMA RACIAL EN LA REALIDAD CUBANA DE HOY

Esteban Morales Domínguez

UNEAC.


En la Cuba actual, el racismo está en la conciencia de las personas. Pero lamentablemente también en la realidad. Conciencia y realidad se retroalimentan. Produciendo una situación en que resulta indispensable trabajar sobre los dos planos del fenómeno, para lograr comprenderlo y eliminarlo. Por supuesto, lograr avances en la conciencia será siempre mucho más difícil que en los marcos de la realidad material.1

A ello se agrega, que, durante muchos años, desde 1959, la realidad que se vivía no contribuía a la persistencia de los estereotipos raciales, discriminación y racismo. El ambiente social predominante presentaba las características propias de una sociedad que avanzaba en sus proyectos de crear un nuevo modo de producción y junto con él, nuevas formas de vida y de convivencia social. El triunfo revolucionario en 1959 había abierto esas posibilidades. El Líder de la Revolución también había alertado sobre la existencia de la discriminación racial y sus consecuencias. En momentos tan tempranos, como marzo s de 1959, había abordado el problema.


Pero, a partir de la segunda mitad de los años ochenta, las cosas empezaron a cambiar, trayendo un conjunto de problemas que comenzaron a afectar seriamente el curso del desarrollo de la nación.
No se trataba de la contrarrevolución, ésa había comenzado a afectarnos desde el propio año 1959, pero lejos de desmembrar el proyecto revolucionario, sirvió para cohesionar al pueblo alrededor del proyecto revolucionario y de su liderazgo político. La contrarrevolución, en esos años, sirvió para radicalizar el proceso, elevar la conciencia antiimperialista, cohesionar al pueblo alrededor de las tareas principales, elevar la capacidad de respuesta ante los intentos por destruir a la revolución, comprender la capacidad del internacionalismo como arma de defensa y de contraataque.

Los proyectos sociales desplegados, con profundo sentido de justicia, sirvieron para formar a un pueblo que se núcleo más profundamente que nunca alrededor de una identidad nacional rescatada y de una identidad cultural fortalecida e inclusiva. Que elevo a planos insospechados su instrucción y nivel cultural. Que hizo de la solidaridad un principio básico de la convivencia social. Que logro creer, sobre una base de realizaciones objetivas, que las lacras del pasado desaparecerían. No todo fue bueno, en términos de experiencias acumuladas. Se cometieron errores, hubo fallas y desaciertos de todo tipo, que ahora nos laceran y obstaculizan las rectificaciones y los avances. Nos percatamos de que muchas cosas deben ser cambiadas, rectificadas, incluso desplazadas de nuestra realidad. Pero se avanzó y la sociedad cubana comenzó a ser diferente, mejor, más sólida. Dentro de ello, aunque las preocupaciones sobre la cuestión racial permanecieron en muchas personas, reclamar el tratamiento de los asuntos negativos que aun sobrevivían no parecía tener la prioridad, que tal vez si ameritaba darles. Porque en medio de los avances que se iban obteniendo, no parecía legitimo ni prudente reclamar sobre un problema que al parecer se iba solucionando. Y que siempre había encerrado el peligro de dividirnos. Por eso, negros blancos y mestizos, todo el pueblo dio su voto de confianza a la altura de 1962, cuando se declaró que el problema racial estaba resuelto.

Algunas cosas, que al parecer estaban muy bien, no lo estaban en realidad. Entre ellas:

-Casi nadie se cuestionaba de que las cosas podían hacerse de otro modo y los pocos que se atrevían a manifestar sus discrepancias, terminaban aplastados por el pensamiento social único, que casi todos apoyaban.

-Creíamos que el proceso que llevábamos adelante era irreversible y todo lo que parecía cuestionárselo terminaba demonizado.

-De los Países Socialistas parecía venir todo lo mejor. Reproducíamos sus errores y modelos con casi religiosa disciplina. Particularmente en el trabajo científico de las Ciencias Sociales cubanas, así como en el campo de la economía.

-Nuestro socialismo vestía un uniforme que no podía diferenciarse ni en el mínimo detalle del uniforme que vestían los llamados Países Hermanos.

-Comenzamos a tener conciencia de nuestras diferencias, solo cuando estas se convirtieron en mecanismos de defensa. “La revolución a Cuba no vino con las tropas del Ejército Rojo”. El llamado campo Socialista comenzaba a desmoronarse y nos negábamos casi intuitivamente a caer como fichas de dominó. Entonces, como mecanismo de defensa, comenzamos a insistir más en lo que teníamos de diferente y con ello, a saber, que debíamos apoyarnos más en nuestros valores nacionales.

-Así emerge el llamado “Periodo de Rectificación de Errores y Tendencias Negativas”, que hacia mediados de los ochenta, comenzó a diferenciarnos definitivamente, porque se apartaba de un camino por donde comenzaban a moverse los ex países socialistas europeos y que nosotros teníamos la idea de que no debíamos seguir. Ganando así la conciencia de no copiar, de la que antes casi carecíamos. Ya habíamos copiado demasiado y por ese camino, sobre todo, con Estados Unidos al lado, llegaríamos al laberinto que ya conocíamos y que no queríamos repetir. Pues volveríamos a ser, como antes de 1959, una neo colonia de Estados Unidos.

-Ese mismo liderazgo político, bajo el cual se construyeron los avances, aunque también se cometieron los errores, fue el que en definitiva nos salvó. Porque Fidel Castro, “con su visión de al doblar de la esquina”, intuyo el derrumbe y comenzó a prepararnos y a prepararse él mismo para lo que se avecinaba.2

-Pero lo que más nos afecto fue el derrumbe económico. Con el perdimos casi todas las seguridades. Nuestro PIB cayó un 35% en tres años y se esfumo el 85% de nuestro mercado. El golpe fue brutal y aunque “chocamos con la terapia”, no usamos “la terapia de choque”, pues el estado absorbió el costo de la crisis y el pueblo sufrió bastante, pero mucho menos de lo imaginable bajo aquellas condiciones. Aunque se derrocharon recursos y sobre todo petróleo, de todos modos se puso de manifiesto que también se crearon capacidades técnicas, materiales y sobre todo humanas, que desempeñaron un papel clave para detener la crisis económica en 1994 y comenzar a crecer nuevamente.

- Los resultados sociales de aquella crisis económica, con atisbos de crisis social, nunca política, nos sirvieron para percatarnos de que nuestro patio era particular “pero que en el llovía y nos mojábamos como en los demás”. Se agudizaron las diferencias sociales, apareció la prostitución, hizo su emergencia algo de droga, creció la delincuencia, bajo el nivel de vida y en ese contexto, los grupos raciales negros y mestizos, comenzaron evidenciar, de que a pesar de lo que habían avanzado, no habían logrado un proyecto de vida a la par con la mucha de la población blanca, equilibrado y sostenible.3

De ese contexto social y sobre todo económico de la crisis de finales de los años ochenta y principios de los noventa, reemergió el racismo. Nos percatamos de que no había desaparecido, de que no estaba desapareciendo al ritmo que habíamos presupuesto, sino que lo que había ocurrido, era que se había “escondido, esperando situaciones propicias para su re emergencia. Como las que ahora se presentaban.

Cuba, en la cuestión racial, devenía así en un paradigma. Ningún país del hemisferio había cambiado tanto como Cuba, En ningún lugar como en la Isla se había desplegado una política de justicia social, que persiguiera la desigualdad hasta los mismos bordes del igualitarismo, en ninguna nación del hemisferio en que vivimos se había logrado hacer retroceder el racismo y la discriminación de todo tipo como en Cuba. Y sin embargo, se ponía claramente de manifiesto que no había sido suficiente. Mostrando fehacientemente, que 50 años de revolución, aunque muy radical, no eran suficientes para borrar más de 400 años de esclavitud y neocolonialismo.
Hoy, a nivel de los años transcurridos del 2000, las estadísticas recogidas muestran claramente, que no solo fueron negros y mestizos los más golpeados por la crisis, sino que esas diferencias se mantienen y que, en los años más recientes, incluso se han agravado.

No solo los puntos de partida que han caracterizado la situación de blancos, negros y mestizos, continúan siendo difererentes, sino que las desigualdades existentes continúan constituyendo el parámetro fundamental, que como punto de partida debe ser tomado en consideración para la política social y que dentro de esa política, hay que tener en cuenta el color, pues continua siendo una fuerte variable de diferenciación social.4
Hoy los cubanos somos más que nunca antes iguales ante la ley, pero continuamos siendo desiguales, en términos raciales, para alcanzar las oportunidades que la propia política social pone a nuestra disposición.5

Negros y mestizos son los que peor viven, los que menos remesas reciben, los más representados en la población penal, los que menos tienen a su alcance un empleo en la llamada economía emergente ( del dólar y las corporaciones), los que menos representados estuvieron hasta hace muy poco en las estructuras del poder político y administrativo.6

Sin embargo, continúan existiendo problemas y deficiencias que afecta más a los grupos negros y mestizos que al resto de la población y que impacta negativamente en el trabajo a realizar para solucionar la situación, especialmente en nuestros jóvenes: ellos son:

  1. El racismo y la discriminación racial aun existente provienen también de la limitada atención, que, de manera específica, le dimos a este problema durante muchos años, hasta que a la altura de mediados de los años ochenta el Liderazgo Político de la Revolución se percató de que había que hacer serios ajustes en la política social seguida hasta esos años. Tomando en consideración el color de la piel, como lo que es, una variable de diferenciación social.7

  1. Que es necesario fortalecer la identidad cultural y racial, dentro de la identidad nacional. Priorizada esta última dentro del enfrentamiento político, pero descuidadas las otras


  1. Que son necesarios ajustes en la educación a todos los niveles, entre ellos, fortalecer la enseñanza de la historia.

  1. Que es necesario que el color y los estudios raciales entren en la escuela a todos los niveles. Fortaleciendo los estudios engráciales en las universidades. Los estudios sobre África, Asia y Medio Oriente. Desterrando el occidentalismo, ese fenómeno de absolutización de un componente ideológico y cultural que nos induce a una forma maniquea, hegemónicamente blanca y racista de asimilar la cultura occidental, la universal y nuestra propia cultura cubana.

¿Cómo es posible que en una nación multicolor, como Cuba, con una herencia neocolonial tan cercana, no haya un tratamiento científico de esos problemas en nuestra educación superior?8
¿De qué desarrollo de la ciencia podemos hablar en nuestras universidades, si el núcleo de ese desarrollo, que es, en primer lugar, auto reconocernos como pueblo y como nación, se presenta incompleto, apenas se aborda o se les da un tratamiento prejuiciado, a esta parte esencial de la identidad nacional?
¿De qué cultura general e integral podemos hablar hoy en Cuba, con esos lastres neocoloniales en nuestra enseñanza?

Se trata de que un abordaje científico de los problemas de la llamada “raza” y el color, aspectos esenciales de la identidad, que deben entrar en la escuela cubana, a todos los niveles, para que puedan pasar definitivamente a la cultura, lográndose así combatir a fondo las aristas negativas, que aun permiten espacio al racismo, los estereotipos raciales, la tendencia al blanqueamiento y la discriminación racial existente en nuestro país. No se trata simplemente de dar a nuestro estudiante una formación cultural, sino de una formación cultural antirracista.

  1. - Nuestro sistema estadístico debe aún mejorar considerablemente, para que el color, pueda quedar recogido en las mediciones socioeconómicas que generamos. No basta que contemos a nuestra población, esta también tiene que ser registrada en todos sus rasgos, siendo particularmente el color una variable de diferenciación social muy importante en un país como Cuba .No tomar en consideración esta variable mencionada, deja fuera del análisis de la población un conjunto importante de indicadores de diferenciación social, que impiden caracterizar de manera real la situación socioeconómica de la gente, introduciéndose entonces sesgos inadmisibles, que afectan a la política social y a la dirección de la sociedad en su conjunto.9

Categorías económicas y socioeconómicas como, desempleo, calidad del empleo, niveles de ingreso, salario, estado y calidad de la vivienda, marginalidad, violencia familiar, remesas, acceso a los niveles de educación superior, migración interna, migración externa, promedio de vida, mortalidad infantil, mortalidad materna, mortalidad general, niveles de la jubilación, acceso a la recreación, equipamiento doméstico y otros, deben ser estadísticamente cuantificados tomando en consideración el color de la piel.10

No toda la población cubana disfrutaba, al mismo nivel, de las ventajas que la política social pone a su disposición. Porque la distribución social, durante muchos años, fue igualitaria, pero la población no es homogénea, por lo que, debido a razones, que también puede ser de orden racial, no todos los ciudadanos han estado en similares condiciones para alcanzar las oportunidades puestas a su disposición. Lo cual en la educación se observa con claridad. Pues, no es lo mismo provenir de una familia de universitarios, que de una familia obrera, sin antecedentes de contacto con la vida intelectual. Lamentablemente, aun, no es lo mismo vivir en Nuevo Vedado que en Parraga o Pogolotti.11
Aquello de que “todos somos iguales” fue un slogan de la demagogia republicana. No, todos los cubanos no somos iguales. Hay que reconocer, que por término medio, según seamos blancos, mestizos o negros, aunque iguales ante la ley y frente a una política social extraordinariamente humanitaria, hemos tenido puntos de partida históricos diferentes, que se trasladan de generación en generación y que aun arrastramos de una historia colonial y neocolonial de 500 años. Por lo que, el único modo de borrar esa compleja realidad, es fundamentar la política social en las desigualdades aun existentes. Por lo tanto, hay que tener cuantificadas y bien localizadas esas desigualdades. Para atacarlas allí donde se estén produciendo.12
Nuestras estadísticas, de todos tipos, tanto demográficas como socioeconómicas, deben recoger el color. Pues tienen que ser el reflejo de la nación, que no es otra cosa que al pueblo que la compone. Cuba no es Suecia ni Holanda .Estamos en el Caribe. Con una historia muy peculiar. No se trata de un simple deseo; no, es que cuando no reflejamos el color, estamos echando al cesto del olvido siglos de historia. Estamos ignorando la reproducible herencia del colonialismo que aun padecemos todos.13

Me pregunto ¿cómo entender y dirigir científicamente a la sociedad cubana sin tomar en consideración el color? ¿De qué pueblo estamos hablando? ¿A qué nación nos estamos refiriendo, cuando no tomamos en consideración el color?14Pongamos un ejemplo que nos ilustra un poco.
En los Estados Unidos, la nación económicamente más desarrollada del planeta, cuando a nivel federal la tasa de desempleo es un 7 %, entre los hispanos es de un 10 o 12 % y entre los negros de un 15 a un 20%.¿ A qué se deben esas diferencias? Incluso en la nación más rica del mundo. Si introducimos al estado, en el análisis, la comparación se hace aun más compleja.

La multicolaridad, rasgo que caracteriza a nuestra nación, tiene que estar presente en todos los escenarios en que el pueblo se desenvuelve. Y cuando no este, debemos exigirla, todos los que tengamos conciencia de su importancia: blancos, mestizos y negros .Pues se trata de que nuestra sociedad no sería definitivamente democrática, culta ni para todos, sin considerar ese ingrediente. Democracia, justicia social, derechos humanos y equilibrio racial, son inseparables.15De lo contario, aunque no lo queramos, contribuimos a perpetuar el desequilibrio, que no es solo de color, sino clasista, que subyace como herencia del colonialismo. Pues clase y color se dieron siempre la mano en la historia de nuestro país. Donde decir blanco, era decir hegemonía cultural, riqueza, cultura; mientras que negro, era decir esclavitud, pobreza, deculturacion, cultura sojuzgada.


Entonces, la llamada Acción Afirmativa debe tener su espacio entre nosotros .De lo contrario va a ser imposible que, dentro de un periodo de tiempo medianamente aceptable, podamos equilibrar los diferentes puntos de partida histórico de los grupos raciales que componen hoy nuestra sociedad.16
Un problema social, que aun no esté resuelto, adopta siempre expresiones concretas, que no pocas veces son directamente políticas. Vivimos hoy momentos muy difíciles y complejos. Estos se caracterizan porque los problemas tienden a institucionalizarse. Razón por la cual, la sociedad civil cubana actual está hoy generando, paulatinamente, respecto a la cuestión racial, una institucionalidad propia, al margen del estado, sus dispositivos y aparatos. También al margen del gobierno y las organizaciones políticas y de masas. Lo cual quiere decir, que existen sectores de la sociedad, especialmente afectados por la cuestión racial, blancos, negros o mestizos, que no encuentran en ella la institucionalidad que termine de dar respuestas a sus nuevas necesidades, inquietudes y preocupaciones.17
Entonces, particularmente los afectados directamente o aquellos para los cuales el tema racial es un objeto de preocupación, con independencia del grupo racial al que pertenezcan, no encuentran todavía una respuesta política en las instituciones existentes. Siendo este uno de los retos a que hoy se tiene que enfrentar la sociedad cubana y que no puede dejar de formar parte del debate para su perfeccionamiento.

El debate racial aun no es promovido desde esos niveles. El tema racial no está en las agendas de ninguna de las organizaciones políticas y de masas, ni en la de la Asamblea Nacional del Poder Popular. El tema racial no aparece en ninguno de los documentos puestos a debate público recientemente. No se debatió en el Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas, aunque Raúl Castro lo menciono; ni en los Comités de Defensa de la Revolución. Tampoco aparece en el trabajo del Movimiento Sindical.18Salió al calor de las críticas realizadas por Raúl Castro a la política de cuadros en el VI Congreso del Partido y continuara emergiendo cuando se discutan los problemas sociales y políticos en la próxima Conferencia del partido.19

Salvo para un número muy limitado de instituciones, como el Ministerio de Cultura, la UNEAC y la Fundación Fernando Ortiz, junto a otras fundaciones, Proyectos Comunitarios y grupos informales, el tema racial no tiene una presencia explicita amplia en la vida nacional. Los medios de información lo reflejan muy limitadamente y sin ninguna sistematicidad, así como tampoco son muy divulgadas aun las actividades que se realizan sobre el tema.20

Sin embargo, el marco de las preocupaciones respecto al tema racial se están ampliando y sus expresiones en el trabajo cultural van tomando cada vez mayor espacio.
Se ha venido formando un consenso alrededor del tema, su importancia y necesidad de su tratamiento, sobre todo, en medio de la compleja situación económica actual. Se van acumulando expresiones de los líderes principales del país, en los discursos de Fidel y Raúl; la institucionalidad gubernamental y política, está reaccionando. Existiendo múltiples señales de que se están generando medidas y potenciales políticas que tienen que ver directa o colateralmente con el tema racial, dando continuidad a las ya existentes.21

Entonces, se ha comenzado a trabajar fuertemente para institucionalizar el tema y sus posibles soluciones, desde una perspectiva que contribuya y forme parte del conjunto de políticas que el país está debatiendo para hacer avanzar el socialismo. Sobre todo, porque también hay que brindar batalla a ciertos grupos, que lo están enfocando como un problema de ausencia de democracia, derechos humanos y libertades civiles para los negros, en nuestro ambiente social actual.22Con posiciones que están vinculadas a un manejo contrarrevolucionario del tema. Aprovechando las consecuencias del debate recientemente abierto en la Comisión de Derechos Humanos y Raza, celebrada en Ginebra. Se está produciendo aquello sobre lo que tantas veces han alertado varios intelectuales revolucionarios en Cuba. Tema de nuestra realidad, que nosotros mismos no abordemos, otros lo toman en sus manos y no siempre con las mejores intenciones.
Tratándose, sobre todo, de un asunto en el que existen diferentes posiciones ideológicas y puntos de vista políticamente contrapuestos. Que vinculan ya el asunto racial con la actual política de subversión de Estados Unidos hacia Cuba. Por lo que pensamos que hay que trabajar fuertemente en las direcciones siguientes:

  • Hay que terminar de abrir fuertemente el debate público del tema y prepararse para los impactos que en este periodo nos puede traer.

  • Hay que llevar el tema racial a los debates de la Conferencia del Partido.23

  • Hay que tratar los asuntos del tema a través de los mecanismos de trabajo de la Asamblea Nacional del Poder Popular a todos los niveles.24

  • El tema tiene que terminar de formar parte de la agenda en las organizaciones políticas y de masas y dentro del Movimiento Sindical en particular.


  • Hay que continuar trabajando para adoptar medidas inmediatas que nos permitan avanzar de manera integral en el marco de la educación a todos los niveles en la divulgación y el trabajo cultural.

- Hay que tratar de crear un dispositivo institucional específico, a nivel estatal del gobierno o de ambos, para atender el tema racial.

Finalmente, los cubanos tampoco podemos limitarnos a ser meros espectadores, del llamado Movimiento Afro descendiente, bajo el pretexto, sobre todo, de que en Cuba no hay pueblos originarios o de que en Cuba todos somos afro descendiente.

En cada uno de los tres encuentros continentales de la campaña “500 años de resistencia indígena, negra y popular “, y en otras conferencias Internacionales sobre los Afro descendientes, se han producido declaraciones de solidaridad con Cuba. Porque un movimiento que tiene como eje la reivindicación del derecho de autodeterminación de los pueblos indígenas y afrodescendientes, perciben al pueblo cubano como un símbolo de la resistencia continental en la defensa de la soberanía y la dignidad. Entonces, ¿Cómo podría Cuba no identificarse con este movimiento?, ¿Cómo podría no considerarlo un aliado importante en la lucha antiimperialista, es decir, en la lucha liberadora del continente?

Septiembre del 2011.





1 Ver: Esteban Morales “Cuba: raza después de 1959”, Enciclopedia sobre Cuba, en proceso de publicación, septiembre 2011.
2 Alguien dijo en una ocasión, y yo lo comparto, que “Fidel va al futuro, regresa y nos lo cuenta”. Un ejemplo de ello lo tenemos muy reciente. Ver: periódico Granma, jueves s 8 de septiembre del 2011, “Tres preguntas de Fidel en 1999 a los Jefes de Estado de la OTAN que no fueron respondidas “. p.5
3 No sería justo ni cierto decir que la población blanca no sufrió también; sino que negros y mestizos, masivamente sufrieron más.
4 ver Niurka Núñez González, Pablo Rodríguez Ruiz, María M. Pérez Álvarez, Odalys Buscaron Ochoa, Lazara Y. carrazana Fuentes, Ana.J. García dally, “Las Relaciones Raciales en Cuba: Estudios Contemporáneos”, Colección Fuente Viva No. 35, editorial fundación Fernando Ortiz, 2011, pp.13-84.
5 Ver: esteban Morales. Frente a los Retos del Color en Medio del Debate por el Socialismo.
6 En la última asamblea nacional y el Congreso del partido, se ha dado un salto considerable, incrementándose sustancialmente la representación de negros y mestizos en las estructuras políticas y administrativas. Ver: Revista Bohemia, 6 de mayo de 2011, donde aparecen las cifras.
7 La política social inaugurada en 1959 fue igualitaria, trato la pobreza en general y a todos los pobres como iguales, con independencia de su raza o color de la piel. Todos avanzaron, pero con puntos de partida desiguales, según fueran blancos, negros o mestizos, las brechas se mantuvieron. Solo que a más altos niveles.
8 Lamentablemente existen muy pocos especialistas de estas materias en nuestras universidades. Se cuentan con los dedos de una mano los profesores que serían capaces de ofrecer una buena conferencia de historia de África, Asía y Medio Oriente. Lamentablente, quien fuera nuestro mejor especialista de historia de África y Medio Oriente, el Dr. Armando Entralgo, con una obra reconocida, falleció hace pocos años. En la Escuela Secundaria y los preuniversitarios, no se les presta suficiente atención a estas materias.
9 Si el color de la piel, por término medio, diferencia a los cubanos, en su status socioeconómico, dejarlo a un lado, significa no estar en condiciones de reflejar en nuestras estadísticas las diferencias sociales, u ocultarlas, que es peor.

10 Es asombroso, la cantidad de estadísticas, que Cuba envía a Naciones Unidas, en las que la población no es clasificada por el color de la piel. Por lo cual, la verdadera obra social de la revolución, pierde la oportunidad de ser mostrada. ¿Cuáles son las razones que explican esa garrafal ausencia? Cuba es una sociedad multicolor y ello no es simple asunto de pigmentación, sino de historia. Ver del Autor, Cuba: color de la piel, nación, identidad y cultura. ¿Un desafío Contemporáneo?, libro Contracorriente V, editorial Ciencias Sociales, La Habana, 2008, pp.163-189, nota 58. Se trata, además, de que nuestros censos no consideran para nada las diferencias lingüísticas, la mezcla subyacente en nuestra población entre cubanos y descendientes de antillanos (jamaicanos, haitianos etc.). La población china, al representar menos de un 1% fue eliminada del censo. No se toman en consideración los lugares de procedencia. Por todo lo cual, el censo es aún muy deficiente culturalmente. Un censo no es solo un asunto estadístico-cuantitativo, sino más que ello, cultural.

11 En el contexto de la Crisis de 1989-1994, el aun Presidente del Consejo de Estado, Fidel Castro, se percato de esta situación y oriento realizar varias investigaciones, buscando el trasfondo de estas diferencias, lo que ha permitido hacer ajustes importantes dentro de la política social. Y tener una mayor conciencia de las diferencias que se ocultan tras la ausencia o la homogeneidad de las estadísticas sociales, que aun recogemos y que no las aportan...
12 Han pasado solo 51 años desde que una revolución radical decidió atacar las desigualdades generadas por la sociedad cubana, provenientes de un régimen colonial esclavista, primero y de una república neocolonial después, que no impidieron que avanzara la modernidad, pero solo para un porciento muy bajo de la población. El resto, la formaban un pequeño grupo de potentados, una exigua clase media y una gran masa de trabajadores asalariados y campesinos pobres, blancos, mestizos y negros, junto a una gran masa de negros y mestizos, que salvo poquísimas excepciones, nunca tuvieron acceso a la riqueza. La pobreza fue también masivamente blanca en la Cuba anterior a 1959, pero la riqueza nunca fue negra. Negar esa realidad, aun no superada, por demás, agravada entonces por la discriminación racial, llevaría a una falta de realismo político, que terminaría afectando, no solo el proyecto social de la revolución, sino incluso la estabilidad política de toda la nación. Fidel castro se percato de ello a tiempo y oriento actuar en consecuencia. (Nota del Autor).
13 Hay que decir además que la historia de Cuba como parte del Caribe tuvo sus peculiaridades. Para ampliar ver: Orbita de Moreno Fraginals, capitulo “Peculiaridades de la esclavitud en Cuba”, Edición Alfredo Prieto, Ediciones UNION, UNEAC, La Habana, pp.154-167.
14 Ver del Autor. Estadísticas y Color de la Piel. Jiribilla, 2010.No es tan importante que detrás de un color negro se esconda un componente genético mayoritariamente blanco o a la inversa. Eso es importante desde el punto de vista ético, moral, cultural, antropológico, pero no se ve y es como sino existiera. Lo que se ve es el color de afuera y la discriminación en Cuba no es un problema de componente genético ni sanguíneo, sino de color Lo predominante en Cuba es la llamada “línea del color” .Se discrimina por el color, a simple observación. Ni siquiera por otros rasgos. En Cuaba se pueden tener los ojos azules, pero si el color es negro o mestizo, ello basta para ser discriminado.
15 En el Informe al VI Congreso del PCC Raúl castro Ruz, dice: que “… la dirección del Partido, a todos los niveles, debe hacerse una severa autocritican Y adoptar las medidas necesarias para evitar la reaparición de tales tendencias. Ello a su vez es aplicable a la insuficiente sistematicidad y voluntad política para asegurar la promoción a cargos decisorios de mujeres, negros, mestizos y jóvenes, sobre la base del merito y las condiciones personales. No haber resuelto este último problema en más de medio siglo es una verdadera vergüenza que cargaremos sobre nuestras conciencias durante muchos años, porque sencillamente no hemos sido consecuentes con las incontables orientaciones que desde los primeros días del triunfo revolucionario y a lo largo de los años nos impartió el compañero Fidel… Porque además, la solución de esta desproporción formo parte de los acuerdos adoptados por el Trascendental Primer Congreso del Partido y los cuatro que le sucedieron no aseguramos su cumplimiento. Asuntos como estos, que definen el futuro, jamás deberán volverse a guiar por la espontaneidad, sino por la previsión y la más firme intencionalidad política de preservar y perfeccionar el socialismo en Cuba”. El propio Congreso y sus resultados, han sido una expresión clara, a partir de una considerable presencia de negros, mestizos y jóvenes en todos sus órganos de dirección al máximo nivel .Periódico Granma, domingo 17 de abril del 2011, p. 6 del Informe Central al VI Congreso del Partido.

16 Ver del Autor: Cuba Acción Afirmativa: ¿Invitación al Debate? , Jiribilla, enero, 2011.
17 La sociedad civil, tiene sus propios mecanismos de auto movimiento, pudiera decirse de auto empoderamiento, al margen de las instituciones establecidas y siempre está buscando como expresar sus necesidades, que brotan de una dinámica propia que no necesariamente esta siempre bajo el control de quienes la lideran. Esa dinámica es permanente, por tratarse de un organismo vivo en continuo movimiento. No hay cuerpo más vivo y dinámico que la sociedad.( El Autor ).
18 Aun y cuando nuestros principales líderes, Fidel y Raúl, lo han mencionado en múltiples ocasiones. Ver, Discurso de Raúl, Clausura VIII Congreso de la UJC, Periódico Granma, p.02.
19 Ver Informe Central al VI Congreso del PCC, periódico Granma, abril 17, p. 6.Recientemente el Cro, Ricardo Alarcón ofreció una entrevista al Cro. Heriberto Feraudy, en la que expresa claramente que el tema racial será objeto de debate por los mecanismos de trabajo de la Asamblea Nacional. Ver: Periódico Cubarte, 23-8-2011.
20 Recientemente, al calor del Año de los Afro descendientes, el tema ha comenzado a tomar una fuerte presencia en los medios del País. Existiendo todo un Programa Nacional para impulsarlo.
21 Fidel Castro y Raúl Castro, se han referido abiertamente al tema en múltiples ocasiones, habiendo mostrado su preocupación, por impulsar las soluciones. Recientemente el Cro. Ricardo Alarcón, presidente de la asamblea nacional dl Poder Popular, concedió una entrevista al Presidente de la Comisión Aponte de la UNEAC, donde deja establecido que el tema será objeto de trabajo del poder popular a nivel nacional y que formara parte del debate en la próxima Conferencia del Partido en enero del 2012.
22 Ver: Declaración del CIR, posted, 24 de febrero del 2011, en Negra Cubana tenía que ser. Donde aparecen documentos y pronunciamientos en solidaridad con Orlando Zapata, Guillermo fariñas y Oscar Elías Bicet, que al ser negros, se les trata de categorizar como luchadores raciales y por los derechos humanos en Cuba. Pretendiendo desviar la lucha verdadera por la solución del problema racial, hacia una cuestión antigubernamental que está conectada a la actual política subversiva de Estados Unidos contra Cuba.
23 Sin duda, el tema ha estado presente en los debates del congreso y según las orientaciones que se desprenden del Informe Central al VI Congreso del Partido, presentado por el Cro. Raúl castro Ruz, el 17 de abril del 2011, este asunto será tema de seguimiento en cada chequeo que se haga de la marcha del trabajo del partido en cada una de las reuniones de su Comité Central. Como parte del chequeo de la Política de Cuadros.

24 Suponemos que lo orientado por el Cro. Raúl Castro, también es válido para las sesiones de trabajo de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Recientemente, en entrevista para periódico Cubarte, el Cro. Ricardo Alarcón se refirió ampliamente al tema, agosto 23 del 2011. 

2 comentarios:

  1. El difícil caso de la diversidad racial en dramatizados de televisión, un articulo que por casualidad alguien me ha enviado a proposito de que mi hija insiste en ser actriz.
    Esta publicado en Negracubana y es muy actual, pero nadie se ocupa. que pena!!

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  2. http://www.cubasi.cu/cubasi-noticias-cuba-mundo-ultima-hora/item/72440-en-mercado-de-empleo-%C2%BFlas-feas-estan-en-desventaja?

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