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lunes, 26 de noviembre de 2018

NO ES MOMENTO DE RESPUESTAS INDIRECTAS

Esteban Morales Domínguez
UNEAC
Son muchas las respuestas por las que el pueblo continúa aguardando; por lo que no es posible utilizar formas indirectas. Fidel acostumbró a nuestro pueblo a escucharlo siempre, refiriéndose de manera directa a los problemas que preocupaban a la gente y ese estilo no debe cambiar porque, siempre fue vital para defendernos en medio de las circunstancias más apremiantes y peligrosas. Como puede que sean las de ahora.
Todos tenemos un conjunto de preocupaciones sobre nuestra economía. Hoy esa más que nunca, es la dirección del golpe principal. Aunque existen otros asuntos, que tampoco podemos desatender.
Pero esta cuestión no se soluciona con que la gente vea que algunos dirigentes de primer nivel visitan las provincias o determinados sectores de nuestra economía, exigiendo, alertando y proponiendo soluciones, o que la televisión presente las reuniones del Consejo de Ministros. Con eso no basta. Mucho menos, la forma en que el primer secretario de la CTC se refirió a la problemática salarial, que para mí es el núcleo de la cuestión económica. De ello dependen dos asuntos básicos: el crecimiento de la productividad y que los trabajadores sientan que su situación material puede mejorar.
Hace falta dar respuestas directas a las preocupaciones que existen. Se hace necesario que la dirección del país, se pare en la televisión o a través de un discurso bien informado, diga que vamos a hacer con los problemas que tenemos. Que de manera concreta y orientadora, digan qué le corresponde hacer a cada ciudadano, para salir de la situación en que estamos, del este estancamiento con un 1% de crecimiento del PIB, pronosticado para el año. Dato que nos exaspera y preocupa sobremanera.
Problemas tales como los que siguen:
  1. Finalmente, qué camino vamos a tomar con el trabajo por cuenta propia. ¿Se mantendrá el criterio de la licencia única? Que ha sido tan discutido y que tanto malestar ha creado en la población, porque no se entiende la razón por la que se ha asumido esa decisión.
¿Se abrirán las licencias como esperan los ciudadanos que planean abrir nuevos negocios? ¿Arriesgan o no el dinero que guardan?
¿Se darán cuenta los funcionarios de lo mal que ha caído que el cuentapropista tenga que hacerse una cuenta bancaria con tres meses de adelanto de los impuestos que paga y depositar el dinero que recauda, pudiendo extraer solo un 20% mensualmente, lo que tampoco se entiende?
¿Por qué el cuentapropista debe tener el dinero en el banco y no en su casa? Si es su dinero. ¿Cuál es el propósito de esa medida, que no sea por un interés burocrático de controlarlo todo? Incluso violentando la individualidad de cada ciudadano.
En algunas reuniones, les han dicho que, porque eso es más seguro y ha habido respuestas del tipo siguiente: yo tengo una caja fuerte en mi casa. A cuentapropistas que rentan habitaciones les han dicho que no pueden dar desayuno, cuando el sistema por el que alquilan Airbnb incluye ambas cosas; habitación y desayuno.
¿Acaso la burocracia encargada cree que la gente es tonta, o es que todo está diseñado para desestimular el TCP? Cuando se pregunta por los inspectores, no hay respuestas. Los mismos que convocan a las reuniones no tienen respuestas a las preguntas de los participantes, que muchas vecen optan por abandonar la reunión o no asisten, porque les están haciendo perder su tiempo. ¿Qué falta de respeto es esa?
El colmo es que, como requisito, hay que tener un botiquín, cuando en la farmacia no venden con que llenarlo. No hay mercurocromo, curitas y a veces ni aspirina. ¿Con qué cada cuentapropista podría disponer de un botiquín, cuyo contenido Salud Pública no ha definido aún? Salud Publica, que está apremiada por la falta o llegada tardía de medicamentos a las farmacias, no se puede encargar de asegurarle lo necesario para el botiquín de cada cuentapropista. Parece cosa de locos.
Hay que respetar a la gente y dejarles un margen de libertad, para que resuelvan sus problemas.
Pero más grave aún, es que las personas calificadas no pueden ejercer el trabajo por cuenta propia en su profesión. ¿Qué vamos a hacer entonces con las personas calificadas que tenemos, incluidos muchos jubilados qué aún están en condiciones de emplearse? Cuando además sabemos que la jubilación, aun las más altas, no cubren las necesidades apremiantes de nadie.
Sobre estos asuntos deben darse respuestas claras e informadas, porque lo que se observa es un gran descontrol y una ignorancia total de las condiciones que existen y de los criterios de los afectados, sobre lo que se está haciendo, o se quiere hacer.
Se hace indispensable, que el gobierno de respuestas directas y claras, qué son de política económica, sobre el trabajo por cuenta propia. Porqué de seguir así están desprestigiando una medida de política económica, que ha absorbido una parte sustancial del desempleo creado, después que se decidió racionalizar el trabajo para el estado.
Con el asunto de los taxis está ocurriendo algo similar. Después de haber tenido tantos problemas con el transporte, que aun el pueblo sufre luego de casi sesenta años, se continúa probando como solucionar el problema y al menos en La Habana no se ha logrado. Creo que, si tenemos que seguir experimentado, debiéramos hacerlo del modo más racional posible y responsable, mirando siempre hacia las necesidades de nuestro pueblo y tratando de no perjudicar a esa masa de trabajadores.

  1. Pero si todo fuera solo con el TCP, no estaríamos tan mal. El problema central es que no acabamos de generar dentro de nuestra política económica, cual va ser el lugar y espacio que acabarán de ocupar las diferentes formas y sectores de propiedad. El TCP flota aun dentro de la ignorancia sobre cuál será su papel. Las cooperativas no agropecuarias aún no se saben que son, porque no hay cooperativas sin cooperativistas. Sí de verdad las queremos, hay que seguir sus reglas. No poca gente está entregando su licencia y otros han tenido que deshacerse de una de ellas.
  2. Se suman a estas inconsistencias, que muchos no pagan sus impuestos de manera puntual, o se acumulan muchos impuestos no pagados. Produciéndose ciertas incoherencias entre el banco y la ONAT. ¿Quién es finalmente el responsable de que el CTP pague sus impuestos? En mi opinión, no es el banco.
  1. La llamada empresa estatal socialista, tampoco ha emergido, para llamarla como tal. Púes continuamos nadando dentro de la incongruencia de la confusión entre propiedad estatal y propiedad socialista. La propiedad estatal, no es propiedad socialista.
Aún no se logra dentro de ella el sentido de pertenencia y de propietario que hace falta, ni la habilitamos con las prerrogativas que necesitaría, ni le damos a los trabajadores la facultad de elegir quienes las dirigen. Continuamos llamándole propiedad socialista a lo que no lo es.
  1. Se da el caso de que cientos de personas viajan a Panamá para comprar en la Zona Libre de Colon. ¿No podríamos en Cuba tener un mercado que satisfaga esa demanda? Aun no se ha decidido si el cubano podrá invertir o no y ya se nos está escapando lo que pudiera ser fuente de un capital nacional.
    ¿Sería tan negativo, incluso, que ese capital nacional compartiese internamente con la inversión extranjera? Creo que ese dinero pudiéramos inducir a que sea utilizado en algo más que traer “pacotilla” a Cuba para venderla a mayores precios. Claro, pero si aún no hemos logrado crear el mercado al por mayor, una solución interna tan importante, ¿cómo podríamos crear un mercado para competir con el mercado externo? Qué nos está llevando el dinero, que al menos una parte, pudiera ser fuente de acumulación interna.
    Si aún no hemos sido capaces de mejorar los precios en nuestro mercado interno, tan importante para la sobrevivencia de la población. ¿Cómo podríamos lograrlo para competir con el que desde afuera se lleva nuestro dinero? Pareciera, que aún no hacemos nada para tratar de equilibrar esa competencia.
  1. ¿No podríamos trazar una estrategia para que no se nos continúen escapando tantos graduados universitarios? No es cosa desconocida, que no pocos se apresuran a terminar sus carreras, con la simple intención de marcharse de Cuba.
El país hace ingentes esfuerzos por formar cuadros calificados, pero no cuenta con una política económica coherente, que los haga permanecer en Cba. Ese no es un simple asunto migratorio, es un problema económico y bien serio, pues nos descapitaliza, quitándonos el capital más importante: el humano.
  1. Tenemos cientos de economistas, contadores, ingenieros industriales, abogados, arquitectos, ingenieros, Informáticos, historiadores, etc; pero no pueden montar consultorías privadas para dar servicio a la empresa privada, e incluso a la estatal.
    Una buena parte de ellos sigue el camino de la emigración, porque ninguno está dispuesto a trabajar por el que aún es un mísero salario estatal. Además de tener pocas esperanzas de solucionar otros problemas personales, como comprar una casa, hacerse de un carro, construir una familia, etc. Si trabajar para el estado no deviene un reconocimiento social adecuadamente remunerado, otras actividades o la emigración, se ira llevando mucho de lo que vale, dentro de la intelectualidad.
       8-Un problema muy serio lo es el de la vivienda.
Durante años, por la vía de las llamadas micro brigadas, se construyeron muchas viviendas, pero nunca existió un plan para darle mantenimiento a las existentes.
Hoy el 70% de la vivienda, en La Habana, tiene un estado constructivo de regular a malo, por lo cual hay cientos de edificios en paupérrimas condiciones, a lo cual se suman los miles de albergados por años y la necesidad de continuar construyendo viviendas. Porque los ciclones también nos golpean de manera frecuente.
Según cuentas elementales, tardaremos entre 20 a 30 años para poder poner la vivienda en vía de una solución definitiva.
9-Nuestro campesinado ya no podría ser considerado como pobre. Con las leyes de reforma agraria, no pocos devinieron en medianos y pequeños agricultores privados, lo que les ha permitido vivir mejor y acumular cantidades apreciables de bienes y dinero.
Muchos de ellos productores de frutos menores, pudieran devenir en pequeños y medianos industriales. Que incrementaría el sector industrial-agropecuario.
Sin embargo, necesitarían tener ciertas libertades que le permitieran adquirir, por su propia cuenta, medios de producción para incrementar sus producciones e industrializarlas.
Pero las restrictivas medidas de un comercio exterior monopolizado, le impiden tanto exportar, como poder importar ciertos recursos, lo cual nos facilitaría avanzar en la industrialización de la agricultura. Representaría abastecer mejor los mercados destinados a la población y más importante aún, lograr bajar los precios. Pero, al no poder hacer nada de eso, estas personas se han dedicado a gastar su dinero en otros mercados fuera de Cuba, tal vez comprarse un carro en el mercado interno y a tener dinero acumulado que no hallan como gastarlo.
Parece como si nuestro modelo económico, fuera el único que se da el lujo de inmovilizar el dinero. Todo a pesar de que este sector campesino, aún también sufre las incompetencias de un acopio que deja echarse a perder cosechas y que demora en pagarle al campesino.
Casi sesenta años hablando de la necesidad de industrializar la agricultura y cuando se presenta la oportunidad, la despreciamos. Porque no disponemos de una política económica amplia, coherente y desprejuiciada para hacerlo.

10-Por vía de las remesas, entra mucho dinero al país que está siendo invertido en el presionado cuentapropismo, la compra de casas, automóviles, pudiendo devenir una fuente de posibles inversiones internas. Totalmente nacionales o de conjunto con el capital extranjero. Pero se mira hacia las remesas solo como una fuente recaudadora de impuestos, no como una potencial fuente de capital nacional y entonces continuamos esperando por los 2,500 millones que nos van a llegar de fuera anualmente, cifra de inversión extranjera, la cual nunca hemos logrado.

11-Cuba cuenta con una cantidad importante de economistas, contadores, ingenieros economistas y graduados de Economía Empresarial. Pero todos aquellos que conocemos y que, en algún momento de su vida, incluso, desempeñaron cargos importantes dentro de la economía cubana, hoy se dedican a actividades no calificadas o simplemente no desarrollan trabajo alguno. Aunque continúan siendo gente muy preocupada por nuestra economía y escriben bastante sobre ella.
Pero a diferencia de la muy inteligente posición de algunos gobiernos que, en otros países, continúan aprovechando la experiencia de esos cuadros, en Cuba permanecen olvidados y nunca aparecen siquiera dentro de una comisión asesora. Lo cual rompe la continuidad en el uso de una fuerza intelectual, calificada y experimentada.
Lo anterior, no ocurre solo con la economía, sino también con el resto de las ciencias sociales, que nunca han sido muy bien vistas por las autoridades gobernantes. Habiéndose desarrollado durante años una cierta actitud prejuiciada con los intelectuales y en particular con los científicos sociales.
Solo nuestro líder Fidel Castro, quien desplegó siempre una actitud hacia a ciencia en general y las ciencias sociales en particular, que lo convirtió en el líder del desarrollo de la ciencia en Cuba. Ciencia y política en Fidel, formaban una unidad indisoluble. Esa claridad del líder, nos ha dejado una herencia, que no estamos aprovechando bien.
Hoy esa actitud cobra forma negativa, en la desatención hacia lo que se escribe sobre la economía, que a pesar de ser mucho, no sabemos si se le presta atención, sí se le considera algo útil, o que vale la pena tomar en consideración. Es cierto que el ambiente respecto a nuestra economía es bien crítico, pero más bien parece que se asume la crítica, sin hacerle mucho caso.
Ningún líder de este periodo, se ha referido al tema económico, mencionando lo que se dice al respecto dentro de la sociedad cubana actual. No es un secreto para nadie, que se trata del tema sobre el que más se escribe críticamente. Aunque ello carece de total repercusión en nuestra prensa, escrita, radial, televisiva, y en los discursos políticos.
Es como si se evitara considerar que el tema está en boca de la intelectualidad cubana y existe una carencia de dialogo entre la dirección del país y la intelectualidad preocupada por el tema.
No obstante, creo sobre ese dialogo que hay que pujar duro, para crearlo y alimentarlo, situándolo en el centro de nuestro quehacer, porque la tarea es de todos. No solo de la burocracia estatal, porque el país es de todos, no solo de los que lo dirigen. Casi todos llevamos el país sobre nuestros hombros, es la obra de casi todos y por ello tenemos el más absoluto derecho a criticar lo que se hace.
Fraccionándonos no lo vamos a lograr. Es escuchándonos mutuamente como haremos prevalecer las mejores ideas y las más adecuadas soluciones. Si no entonces, para que queremos tantos economistas y tanta gente que piense sobre la sociedad cubana. A lo cual ya nos hemos referido en varias ocasiones. Y sobre lo que hemos escrito bastante.

12-Pero el problema no se circunscribe solo a lo que se escribe sobre economía que es ya bastante. Hace más de 40 años, asumimos una forma de dirección y control de nuestra prensa, copiada en particular de los ex países socialistas, que no acaba de modernizarse. Son cientos los artículos que se escriben y que pudieran encontrar espacio en nuestros periódicos. Pero se prefiere regalarlos a los blogs y a la prensa extranjera, porque ninguno encuentra espacio en nuestra prensa nacional.
Si queremos que nuestra prensa, en particular la escrita, mejore y nos ayude, ese sistema debe cambiar para lograr aprovechar lo que nuestra intelectualidad produce, acerca de las realidades que debemos enfrentar. Sabemos que la tarea no es fácil, porque se trata de un asunto de sistema, acomodamiento, prejuicios ideológicos y de superar mentalidades anquilosadas, a lo cual el Cro. Raúl nos ha llamado.
He hablado no pocas veces, de la necesidad de crear una alianza estratégica entre la UPEC y la UNEAC, que ayudaría mucho a la mejora de nuestros medios y elevar al máximo el prestigio de la prensa cubana, pero no son pocos los que se oponen, porque no les gustan unos medios críticos. No les gusta una prensa donde el pueblo pueda leer, lo que todos criticamos por las esquinas, una prensa donde el pueblo vea reflejada sus preocupaciones diarias.

Para terminar, aquí hago una pequeña anécdota. Una vez hace no más de tres años, un narrador deportivo del béisbol estaba narrando un juego, donde apareció un pelotero nuestro que se había quedado en el exterior y la trasmisión de inmediato se cortó. Tampoco se trasmitían los juegos de baseball de las grandes ligas, ni los de la NBA. Por suerte, casi se ha superado lo que yo le he llamado “boberías ideologizantes”. Porque, ¿Cómo competir entonces en este mundo del internet, de la fibra óptica y las poderosas cadenas internacionales? Además, inundados de turistas, que traen tanta información que comparten con nuestro pueblo.

Actitudes como esas, desprestigian a los dirigentes ante el pueblo y lo más que se logra con ellas, es quedar como tontos.
¿O será que aún no se percatan de que tenemos un pueblo, que ya se les fue delante, que tiene un mínimo de 9 grados de escolaridad, un 10% de universitarios, sin analfabetos reales ni funcionales? Con un nivel cultural, que no tiene nada que envidiar a ningún país en este hemisferio y que producto de la solidaridad que ejerce por el mundo, carga ese mundo hacia Cuba y lo reparte por todos los rincones de nuestro país.
¿Se han percatado de eso?


Noviembre 25 del 2018.






jueves, 22 de noviembre de 2018

¿QUÉ MAS SE PUEDE DECIR? QUE YA NO SE HAYA DICHO

Esteban Morales Domínguez 
UNEAC

Confieso, que después de todos los artículos que he escrito y de los comentarios hechos a lo que muchos amigos economistas escriben, siento que ya no me queda mucho por decir. Por eso, más que continuar haciendo análisis sobre nuestra crítica situación económica, debiéramos tratar de concentrarnos, en reclamar que se hace con lo que escribimos.No tenemos, ni siquiera señales si lo que escribimos se entiende, se considera útil, o se consideran opiniones a las que no vale la pena prestarles atención.

Sostengo la esperanza de que esta gira del presidente cubano por importantes Países de Asia: Corea del Norte, China, Vietnam y Laos, casi todos, países que presentan economías exitosas y  que se denominan socialistas, haya dejado en la mente de nuestro presidente,  que se trata de experiencias útiles para levantar nuestra desastrosa economía, que nuevamente este año su PIB solo crecerá un 50% de lo que nos propusimos, es decir un 1%.Por ello, me atrevo a sugerir algunas preguntas, que pudiéramos hacernos.

¿Cómo los mencionados países han logrado dinamizar sus fuerzas productivas; qué papel desempeña en ello la planificación, las inversiones extranjeras, la pequeña y mediana empresa, la inversión de los nacionales? Sí es que estas últimas existen.
 ¿Cómo manejan la agricultura, a la empresa estatal, la cooperativa? Que entre nosotros es un sector vital.
¿Cómo manejan al eufemísticamente llamado por nosotros trabajo por cuenta propia y si a este último se le exige como aquí, tantas restricciones, regulaciones y trámites burocráticos, para poder trabajar? Lo cual nos tiene a casi todos dentro de la incertidumbre, si de verdad lo queremos o no en nuestra economía.
 
Ahora resulta que el trabajador por cuenta propia solo puede contar con una licencia.  El contrato por el Sistema R and B (Habitación y desayuno) no se permite realizarlo, pues en las reuniones con los cuentapropistas se ha dicho que solo pueden dar habitación y que los turistas deben adquirir desayunos en los restoranes  y cafeterías habilitados al efecto. Aun se desconoce cómo será el sistema de inspección, se exigen licencias sanitarias, el dueño no puede dejar a cargo un empleado, etc.

Con tal situación valdría la pena analizar si lo que se ha hecho beneficia al sistema o lo ha complicado. No es un secreto para nadie, que si no fuera por esa forma de empleo, tendríamos miles de personas sentadas en los parques. Tiempo ha pasado y esta situación no termina de estabilizarse.

Sería interesante saber si la ayuda técnica que se brinda a otros países recibe salarios que representan una proporción adecuada de lo que se cobra a los que reciben la asistencia técnica y si se prohíbe al igual que en Cuba, que sus familiares los acompañen, como es el caso de los médicos. Ahora se ha abierto una situación polémica con Brasil, que no parece estar muy bien explicada.
Pienso que tal situación puede resultar una desventaja para Cuba porque varios médicos se están quedando en el país del contrato y otros se marchan hacia Estados Unidos, con la consiguiente pérdida de un esfuerzo de más de 50 años.

¿No sería mejor que Cuba reservara para sí solo un 25 o 30%
del dinero que recibe y pagara mejores salarios a nuestros médicos? Púes se trata de un sistema de contratación tan oneroso que no representa un estímulo para el personal médico en el exterior, poniéndonos en una situación vulnerable ante la posibilidad de que abandonen la misión. Se cuentan ya por cientos los que lo han hecho.

¿De qué modo esos países visitados por nuestro presidente, logran pagar salarios más acordes con las necesidades de consumo de sus trabajadores? Si es que lo hacen o si como en Cuba, los precios de los artículos de primera necesidad, principalmente los alimentos, crecen indeteniblemente, alejándose cada vez más del nivel salarial necesario para satisfacer las necesidades de las familias. Situación que parece que en Cuba, no se ha abordado aun con la celeridad que se necesita.

¿Por qué esos países visitados están reduciendo la pobreza, mientras entre nosotros esta última crece peligrosamente?
¿Los países visitados tienen una estrategia para ofrecer cada vez más empleos remunerativos a la fuerza calificada, o la dejan ir regalándole el capital humano creado a la emigración, tal y como está ocurriendo en Cuba? Debo decir, que no veo que estamos haciendo con este problema que nos descapitaliza de la fuerza más calificada, trayendo incluso trabajadores de otros países para construir nuestros hoteles.

¿Es la agricultura en esos países visitados, tan poco eficiente como la nuestra? Tenemos en Cuba un clima estable, sin crudos inviernos, un régimen de lluvias y una naturaleza benigna.  Los ciclones y nuestras sequias, no son comparables con los inconvenientes y los peligros que enfrenta la agricultura en otras latitudes; tornados, temblores de tierra, volcanes, animales peligrosos, enjambres de langostas que arrasan con las cosechas, etc.

¿Está, en esos países la empresa estatal socialista tan limitada por un sistema de planificación, que la hace víctima de una burocracia que la ahoga, como a la nuestra? ¿Mantienen como nosotros las confusiones e incongruencias entre propiedad estatal y propiedad social? ¿O ya han encontrado alguna forma de tener una verdadera empresa industrial socialista?

¿Eligen los trabajadores de las empresas a sus dirigentes? O como en nuestro caso, designan gente nombradas de dedo, que a veces no han tenido contacto con los trabajadores que van a dirigir. Con lo cual afectamos algo tan importante como el sentido de pertenencia y el interés por producir más.

¿Es en esos países visitados el monopolio del comercio exterior tan rígido, que deviene en limitaciones para la exportación privada, quitándole además, capacidad para importar y frenando sobremanera el desarrollo de la pequeña y mediana propiedad, como es nuestro caso? ¿Existe en ellos un mercado al por mayor, que ayude a que la pequeña y mediana propiedad avance, regularizando el comercio en función del crecimiento de la producción? ¿O continúan paralizados en este sentido?

¿Cómo son acopiados los productos de la agricultura, para que no se pierdan, como nos ocurre frecuentemente, para que lleguen al mercado con calidad y precios asequibles a los consumidores? ¿El turismo que practican presenta tantas deficiencias de atención, calidad y mal trato como se da en el nuestro? Además, congelando recursos en construir nuevos hoteles, que no sabemos si llenaran sus capacidades.

¿Cómo esos países visitados han logrado regularizar el transporte de personas? Algo tan determinante en el crecimiento de la productividad del trabajo. Situación que además, resulta un verdadero sufrimiento para la vida social del cubano común. 

¿Cómo participan la intelectualidad y la ciencia en la crítica, de modo que la dirección política reciba opiniones, que sirvan para mejorar el funcionamiento de toda la sociedad y la eficiencia económica del sistema, en particular? O continúan como nosotros, que no logramos saber, si lo que decimos respecto a la economía se toma o no en consideración.

Es cierto que todos esos países visitados no sufren un bloqueo económico, comercial y financiero brutal, como el que Cuba padece. Pero ese bloqueo se puede hacer menos lesivo si Cuba ayudara más, desde su modelo económico, haciéndolo cada vez más eficiente y productivo. Púes lo contrario, sería esperar porque Estados Unidos aplicase una política humanista que lo hiciera desparecer, cosa que no se avizora ni a mediano plazo.

Sin dudas, las formas en que cada sociedad soluciona sus problemas, depende mucho de su cultura. Estamos seguros de que debemos encontrar nuestras propias formas de solución, púes lo contrario sería que algunos problemas solo lo solucionáramos trayendo chinos, vietnamitas, coreanos y laosianos a convivir en nuestro país. Lo cual es un absurdo.

Aunque, nosotros enseñamos a los vietnamitas a producir café y ahora son unos de los más importantes exportadores del mundo, ellosa hora nos están enseñando a producir arroz. ¿Por qué no pudiéramos repetir esa experiencia en otros aspectos? Incluidos, asuntos de política económica. En esto último existe una verdadero “cuello de botella”, porque no estamos dispuestos a aceptar que, algunas de esas experiencias en política económica, debieran ser estudiadas a fondo sin prejuicios y mucho menos aplicar algunas.

Hasta ahora cómo ya he dicho, huimos del capitalismo, pero lo estamos haciendo de tal modo que, si seguimos como vamos, terminaremos por caer exhaustos en sus brazos. Porque se cae en brazos del capitalismo 
también, cuando no acabamos de dar con el modelo propio que nos salve. Políticamente hablando, ¿hasta cuándo será posible esperar?

Yo solo he mencionado algunos asuntos. Estoy seguro que nuestro presidente observó muchos más, que lo harán reflexionar sobre nuestra realidad y sobre lo necesario que es adaptar la mentalidad a los nuevos tiempos. Pero sobre todo, que de lo que se trata es de que el pueblo no continúe sufriendo las incapacidades y la lentitud en alcanzar un modelo económico, que después de 60 años, nos permita superarnos y no devenir en desesperanza para un sector importante de la población, lo cual es un verdadero peligro para la sobrevivencia de nuestro sistema. Porqué frente a la desesperanza, a la gente no le va a preocupar mucho hacia donde vayamos, dado que nada puede ser más importante que la supervivencia.

Noviembre 14 del 2018.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

LA FARSA DEL GOBIERNO DE ESTADOS UNIDOS

Esteban Morales Domínguez
UNEAC

Todo terminó desastrosamente para Trump entre los días 31 de octubre al 1 de noviembre de este año 2018, aunque comenzó antes. Se trata de una derrota, que puede ser considerada como un Girón dentro de las Naciones Unidas.
Todo comenzó cuando se pretendió por la administración norteamericana, protagonizar una condena contra Cuba por “violación de los derechos humanos”, en los propios salones de Naciones Unidas, con varios días de antelación a que se sometiera a la Asamblea General de la ONU, la Resolución contra el bloqueo económico comercial y financiero de Estados Unidos Contra Cuba. Querían crear el ambiente necesario contra Cuba, para las patrañas que vendrían después.
Con anterioridad a la primera derrota, ya el gobierno estadounidense tenía preparada otra patraña; la de una enmienda que poco antes de su discusión en la ONU, la dividieron en ocho para presionar por modificaciones al documento cubano, complicando la aprobación de la resolución cubana en la Asamblea General. Tales enmiendas, pretendieron adulterar la esencia de la resolución cubana, restándole su carácter condenatorio a la política del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, por medio de una sarta condenatoria sobre derechos humanos. Buscando además, contar con algo a que aferrarse para legitimar la ya histórica agresión contra Cuba.
Se quería que tales enmiendas, confundieran y desviaran la atención de la comunidad internacional, del objetivo fundamental del documento, e hicieran perder fuerza a la resolución cubana que en 26 ocasiones, había sido aprobada por la inmensa mayoría de los países, con lo que Estados Unidos había sido condenado. En esas enmiendas, se utilizaba la artimaña de acusar Cuba de “violación de los derechos humanos”.Con el mayor descaro y sin la más mínima consideración el gobierno estadounidense, haría votar en ocho ocasiones al pleno de la Asamblea General, ejerciendo además abiertas presiones contra sus miembros, con el propósito de dilatar el proceso y restar peso y atención al acto de aprobación de la resolución cubana. Lo que ha resultado ser siempre el momento más importante de la confrontación entre Cuba y Estados Unidos, en Naciones Unidas.
Un proceso que dentro de la Asamblea General en las ocasiones anteriores, había demorado apenas medio día, ocupó en esta ocasión dos días de dos largas sesiones, para la votación de la resolución cubana. Todo ello devendría un castigo para la representación estadounidense, que vería como paulatinamente se desmoronaba su invención para agredir a nuestro país. Sufrieron por la propia malsanidad con que lo habían diseñado, cómo se iba desbaratando ante sus ojos cada enmienda, que eran derrotadas con más de 60 votos de abstención para cada una y apenas tres votos de aprobación para la totalidad de las ocho.
Fue posible observar los rostros de la delegación estadounidense, tornarse cada vez más grises, asombrados y asustados, sobre todo el de la representante de Estados Unidos en Naciones Unidas Nikki Halley, que observaba aterrada como, su despedida del cargo de embajadora ante las Naciones Unidas se acercaba a la pesadilla, que concluyó cuando al votar la resolución cubana contra el bloqueo, esta resultaba aprobada por 189 votos, con solo dos votos en contra –Estados Unidos e Israel- y ninguna abstención. Todo el desprecio, la prepotencia y la miseria humana, que había caracterizado siempre la actitud de la Embajadora ante la comunidad internacional, recibiría entonces el premio merecido. Despedirse del cargo con la peor actuación y resultado, que ha tenido un embajador de ese país, ante el conclave internacional más importante dentro de la diplomacia mundial.
Creo que solo un acto de decencia diplomática, del que ella nunca hizo uso frente a la comunidad internacional, fue lo que impidió, que la inmensa mayoría de los allí presentes, no la despidieran con una “soberana trompetilla”. Las caras de asombro, de la representación estadounidense, eran la viva expresión de la seguridad que habían sentido hasta ese momento, por considerarse reconfortados y triunfantes ante la maniobra que habían preparado. La prepotencia imperial, que siempre ha acompañado a la política exterior de Estados Unidos, no les había permitido concebir lo que allí estaba ocurriendo.
La inmensa mayoría de los países volvieron a condenarlos, dándoles su apoyo a Cuba por vigésimo séptima vez, derrotando a Estados Unidos y a la delegación que los representó, en el plenario de la asamblea general de Naciones Unidas. Una derrota como la sufrida ahora por Estados Unidos, tiende a fortalecer la respuesta que la comunidad internacional le está dando a Donald Trump, ante la pretensión de situar su política exterior en el mismo centro de la hegemonía mundial.
No es nada despreciable, lo que habría beneficiado a Trump, que Cuba hubiese salido derrotada de esa confrontación, pues la connotación que tuvo esa derrota, aunque es solo simbólica, es decir no vinculante, evidencia que Estados Unidos no cuenta ya con la fuerza que en otros tiempos tuvo, para decidirlo todo a su favor. Su significado es aún mayor, para los países más pobres y pequeños como Cuba.
Pero del mismo modo, como JF. Kennedy sufrió la derrota de Girón e inmediatamente buscó como desquitarse, ahora Trump, por medio de J. Bolton, diseña un golpe para aliviar el impacto de la derrota. El golpe parece venir por la vía del manejo de la ley Helms-. Burton, con la compañía de sus aliados internos contra Cuba. Dígase marco Rubio, Ileana Ross, Bob Menéndez y otros.
Parece ser que la estrategia ha sido diseñada sobre la base de los elementos siguientes:
  • Pasar el manejo de la Ley Helms-Burton a la casa Blanca.
  • Eliminar la suspensión semestral del capítulo III de la Ley mencionada.
  • Activar el proceso de reclamaciones de las propiedades estadounidenses en Cuba, que había quedado detenido y que incluye a las propiedades de aquellos que se convirtieron posteriormente en ciudadanos de esa nación.
  • Continuar y agudizar las presiones de las multas a la banca, que intentase facilitar a Cuba la utilización del dólar.
  • Presionar aún más, para evitar el comercio exterior de Cuba, así como la llegada de posibles inversiones, particularmente de compañías estadounidenses.
  • Afectar al máximo posible la actividad del turismo cubano.


Como buenos “perros hueveros”, continúan en su intención con el bloqueo, aunque ya en 27 ocasiones les hayan quemado el hocico.
Lo cual no consideramos fácil, debido a las razones siguientes:
  • Estados Unidos no logra ya cómo antes, que sus aliados europeos lo sigan en la política de agresiones contra Cuba. Incluso, existen negociaciones para establecer mejores relaciones entre Europa y Cuba, lo que significa que Europa ha roto las cadenas de la dependencia que la ataban a replicar la política agresiva de Estados Unidos hacia Cuba.
  • Las brutales presiones comerciales sobre China, están afectando también a los aliados europeos de Estados Unidos, que no comparten esta política de Trump, que comienza también a afectar la economía estadounidense.
  • Países como Alemania no responden como antes lo hubieran hecho, a las presiones estadounidenses sobre Rusia. Más bien entran en negocios.
  • Rusia está fortaleciendo los mecanismos, para profundizar sus relaciones económicas con Cuba, considerándolo como un asunto estratégico.
  • China y Rusia continúan incrementando sus relaciones económicas con América Latina y Cuba, disputándole el histórico traspatio a Estados Unidos y colaborando en la superación de la crisis económica en Venezuela.
  • En Estados Unidos crecen los intereses de una mejor relación económica y política con Cuba.
  • Marco Rubio y el sequito que lo sigue, choca con sectores empresariales que quieren relacionarse con Cuba y les preocupa que la política de Trump afecte los intereses con sus históricos aliados.
  • Trump cuenta con un conjunto de dificultades internas, que le imposibilitan oponerse a relacionarse con Cuba de manera absoluta.
  • La ultima provocación con los llamados “ataques sónicos”, se viene diluyendo dentro de un soberano desprestigio.
No es nada despreciable lo que habría beneficiado a Trump que Cuba hubiese salido derrotada de esa confrontación, después de haberla ganado en 26 ocasiones. Los resultados de las elecciones de medio término el 6 de noviembre, pueden complicarle el panorama político interno, pues si los demócratas logran controlar el congreso, el presidente puede verse muy cerca del juicio político. De no ser así, las presiones sobre Cuba y Venezuela continuaran como hasta ahora y se agudizaran.
Si Trump logra las ventajas en las elecciones de medio término, lo cual no es descabellado pensarlo, se envalentonará en su política y en el 2020, podremos tenerlo cuatro años más en la presidencia de Estados Unidos. Trump cuenta con fuerzas para decidir las cosas a su favor; son esas la unidad republicana a su alrededor, sectores muy ricos y poderosos a los que les conviene su política de reclamar para Estados Unidos, el centro hegemónico de la política mundial. A cualquier costo, aún el de una guerra mundial.
Pase lo que pase, continuarán existiendo sectores políticos y de negocios, que presionaran hacia la mejoría de las relaciones con Cuba, tal y como se puso claramente de manifiesto con la visita del presidente Díaz Cannel a Nueva York. El reto para Cuba continúa siendo, hacer crecer su economía y poner en practica todos los ajustes en su política económica, que le permitan desatar al máximo sus fuerzas productivas.
No debemos nunca esperar, que el levantamiento del bloqueo, nos pueda llegar de una actitud política humanitaria, por parte de cualquier administración norteamericana.


Noviembre 5 del 2018.

jueves, 1 de noviembre de 2018

Carta abierta a la UNEAC


La Habana, octubre 28, 2018
Querida membresía de la UNEAC:
Carta abierta a la UNEAC para expresar mi inconformidad y al mismo tiempo una reclamación del derecho a participar como membresía del debate nacional al que ha sido convocada la sociedad cubana para emitir sus criterios sobre la consulta del proyecto constitucional. La reclamación está avalada en el derecho como ONG del país a la inclusión junto al resto de los grupos sociales dígase maestros, médicos, juristas, campesinos, obreros, científicos de las ciencias y las ciencias sociales, estudiantes, cuentapropistas, iglesias, amas de casa y de toda persona que sienta el deseo de decir sus puntos de vista.
Considero pertinente hacer una aclaración de una información que hace referencia a la realización de una reunión en la Sala Villena, un encuentro con los trabajadores de esa organización a donde fueron invitados personalidades escogidas. En ese caso la UNEAC tiene todo el derecho de elegir quienes participaran. Las cartas que han circulado incluida ésta no se refieren a ese tipo de reunión. Lo que se está reclamando con fuerza es la participación de la membresía, dígase el conjunto de escritores y artistas donde la información ofrecida lejos de justificar la exclusión muestra el déficit político y la débil comprensión acerca de los derechos individuales de quienes integran esta organización.
Cuando Fidel dijo que lo más importante que había para salvar de la revolución era la cultura, sentí que sus palabras eran un llamamiento colectivo pero a su vez, lo interpreté también como una tarea personal para cumplir la misión de salvaguardar la cultura como una prioridad, algo que seguramente entendieron del mismo modo, muchas personas. Quizás con ingenuidad y orgullo asumí que sus palabras formaban parte de un deber pero también de un derecho social que me comprometía en la defensa de la revolución.
La convocatoria nacional para discutir el proyecto de la nueva constitución convertida en expresión del consenso social ocupa un lugar trascendente en la consciencia social, lo que es para la sociedad como los latidos del corazón para los seres humanos. Un rasgo distintivo e intransferible de la consciencia social es que su existencia está condicionada precisamente a su carácter participativo a través de discusiones, intercambio de opiniones y disensos, de lo contrario la consciencia social, prácticamente muere de muerte natural, o simplemente languidece, porque pierde su energía creadora.
Escribir un libro, una pieza musical, una obra de teatro, filmar un audiovisual, pintar un cuadro, hacer una escultura puede ser y generalmente lo es, una acción en solitario, pero la consciencia social, tiene una función colectiva que solo crece y se fortalece a partir del debate permanente por eso esta carta abierta plantea la urgencia de reclamar el espacio de participación.
Así las cosas, parece inconcebible que mientras que millones de personas han encontrado los espacios para discutir el proyecto de la llamada ley de leyes, la membresía de la UNEAC no ha sido convocada a ese debate.
¿Cómo es posible que la ONG que reúne a intelectuales y artistas no incluya a su membresía para ofrecer sus reflexiones haciendo uso de ese derecho como parte de la sociedad cubana? Se dice que participemos del debate barrial. Aunque debatir el proyecto de la constitución en el barrio es un honor, porque allí participan casi todas las personas que cumplen las funciones sociales o privadas del país, considero que no debe ser solo el barrio el único contexto de participación para la membresía de la UNEAC.
Aprovecho esta carta abierta para recordarle a la UNEAC, con el debido respeto, el derecho ciudadano que asiste a su membresía como ejercicio participativo en su acompañamiento como representación de una organización no gubernamental que reúne a intelectuales y artistas. La reclamación enfatiza desde un posesionamiento histórico, el derecho de participación en el espacio correspondiente para ofrecer también su contribución al debate nacional para preservar y enriquecer la obra revolucionaria. No se trata de un favor ni de un privilegio sino del derecho de participación junto al resto de la sociedad, como membresía de la organización de intelectuales y artistas, que por cierto, no es poca cosa…
Gisela Arandia Covarrubias




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RESPUESTA A FERNANDO ROJAS

Esteban Morales Domínguez 
UNEAC
Todo parece indicar, qué al no tener todas las informaciones Cro. Fernando Rojas cae en imprecisiones en su texto. O trata de tomarme como ejemplo, para justificar argumentos que no comparto.
Nuestro Núcleo del Partido, perteneciente a la Sección de Escritores de la UNEAC. Al saber que se reunirían los trabajadores, a los cuales nos debemos políticamente, exigió participar en la discusión del Proyecto de constitución. Por medio de una comunicación, dirigida al Secretario de nuestro Comité del PCC de la UNEAC. Protestando que eso no podía ser, que los núcleos de la UNEAC tenían que ser invitados, con todo derecho y además, que manteníamos la protesta de considerar un error político de magnitud, no permitir que toda la UNEAC, como organización, discuta el Proyecto de Constitución.

Entonces el día 17 de octubre se hizo un debate, al que asistieron trabajadores y se nos dijo que no sería el único. A ese debate asistimos varios miembros de nuestro núcleo de escritores, entre ellos yo, no el Cro. Luis Suarez que no estaba en Cuba, algo que es una equivocación.

En ese debate yo participe. Pero manteniendo mi posición, de que continuamos pensando y defendiendo el criterio de que es toda la UNEAC la que debe discutir el Proyecto de Constitución.

Haber ganado la batalla de que se nos diera nuestro lugar como núcleo del PCC en la UNEAC, no era toda la pelea. Faltaba y falta aún la segunda y más importante parte. Que el debate del proyecto sea con toda la UNEAC.

En nuestra comunicación quedo claro, que estábamos inconformes, con que la UNEAC no discuta el Proyecto de Constitucion. Pelea en la que seguimos y seguiremos, por considerarlo un error político de magnitud incalculable. ¿Cómo es posible imaginar siquiera, que la intelectualidad que agrupa la UNEAC, no pueda discutir el Proyecto de Constitución? Lo cual    parece una locura inconcebible. Por no emitir un criterio más duro.

Si fui escogido como base material de estudio, se equivocaron totalmente, porque todo mi núcleo del PCC y yo en particular, continuamos considerando, qué la UNEAC de conjunto, como organización, tiene todo su derecho a discutir el Proyecto y que la reunión en que participamos, es solo el comienzo de un proceso como totalidad.

Por lo tanto seguiremos la pelea, como hasta ahora, considerando como un pequeño triunfo, que se nos permitiera participar como núcleo del PCC en una discusión a la cual teníamos todo el derecho. Pero solidarizándonos con todos, como Alpizar y otros muchos que exigen que la UNEAC toda, como organización, tiene que discutir el Proyecto de Constitución y que no permitirlo, es un error cuyas consecuencias políticas, se podrían   convertir en algo insuperable.

Saludos

Esteban Morales.