nota
Este Blog está dedicado a mi padre, a su obra de vida, a sus ideas, pero por sobre todas las cosas a su constancia. Al académico, padre y abuelo.
Se agradecen los comentarios inteligentes, que aporten al debate intelectual, que complementen o contrasten los artículos publicados, desde una óptica de respeto por las ideas, incluso aquellas que no se comparten.
Mostrando entradas con la etiqueta sanción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sanción. Mostrar todas las entradas
sábado, 6 de octubre de 2012
¿A quién preguntar?
Dentro de un reciente artículo “Algunos Retos de la Prensa Cubana “, hablaba de lo útil que pudiera ser, que nuestra prensa se sintiera aliada de los muchos intelectuales revolucionarios que en Cuba escriben, con toda responsabilidad, aunque también con sentido crítico, acerca de múltiples asuntos de nuestra realidad.
Sabemos que no es fácil, para una prensa habituada a escribir solo sobre lo que le permiten hacerlo, tomar de fuente el análisis crítico, que reflejan muchos de los artículos que circulan en la WEB. Les haría falta, no mucho de valentía, para defender esos artículos ante sus censores. Pero bastaría que quedaran tranquilos con su conciencia revolucionaria al hacerlo. Porque nuestros periodistas son revolucionarios y bastaría con que se propusieran cumplir con su deber, que no es simplemente publicar lo que le autorizan. No le pedimos que sean indisciplinados, haciendo caso omiso a la dirección del órgano de prensa en cuestión, sino simplemente que sean un poquito más ellos mismos. Que reclamasen que la prensa son ellos y no la burocracia que los controla. Pues como bien dice Jorge Gómez Barata, “el problema no es de los periodistas sino estructural”. Yo agregaría, de un modelo de prensa, que ya no se corresponde con el momento en que vivimos. Mucho menos con la batalla ideológica que se libra hoy dentro de los medios a nivel mundial.
Por nuestra parte, aquellos que nuestros artículos solo son reflejados en la WEB, porque la prensa nacional no los pública, creo que todo lo que lanzamos a la publicación, debemos, al mismo tiempo, enviarlo a la prensa nacional. Porque en nuestro país las cosas pueden cambiar y no debemos darle la oportunidad a nadie de decir, que nunca les hicimos nuestras proposiciones.
Por tanto, declaramos la necesidad de realizar una ofensiva hacia la prensa nacional y provincial, enviándole nuestros artículos. Hacerlo incansablemente, no importa que pensemos que no lo van a publicar, enviárselos hasta el atiborramiento. Hasta que un día se convenzan de que el periodismo que hacen puede mejorar si nos toman en cuenta. Porque sin dudas, nuestra prensa, está perdiendo la batalla con ese periodismo no oficial, que refleja mejor la realidad y que lo hace de una forma más atractiva, respetuosa de la realidad y sin hacerle concesiones al dogmatismo, la apología y el burocratismo. Poniendo sobre la mesa la información para un pueblo que durante más de 50 años se ha superado enormemente, adquiriendo un grado de instrucción y de cultura que no encuentra satisfacción en lo que recibe atraves de nuestra actual prensa, escrita, radial y televisiva. Lo que se observa claramente, en el desplazamiento que se va produciendo de manera creciente hacia el video, internet, la radio extranjera, a lo cual nuestra pobre televisión no contribuye . Al contrario, obsérvese la programación, televisiva y podremos percatarnos del desequilibrio abismal entre lo que se recibe de fuentes externas (incluido de la televisión norteamericana) y la pobre producción nacional.
Al mismo tiempo, no debemos dejar de preguntarle a nuestra prensa porque no publica sobre algunas cosas. De manera directa, emplazándolos, que sientan la culpa cuando el pueblo está esperando por una información y ellos se la callan. Que sientan, hasta el atormentamiento, que la gente compra el periódico, pero que por lo general lo hacen por inercia, porque día tras día no encuentran lo que les interesa leer.
¿Dónde está el cable, que se prometió nos iba a mejorar nuestra situación de internet? ¿Porque llevan tanto tiempo sin informar como van los procesos anticorrupción? ¿Porque nuestro Ministro de Relaciones Exteriores celebra una entrevista sobre la cuestión de las relaciones con la emigración cubana y nuestra prensa no publica nada? ¿Porque hemos tenido que seguir el caso Marambio por la prensa extranjera? ¿Porque no informaron sobre lo que ocurrió con la diputada de las Tunas? ¿Porque hace unos días publicaron un texto tan ridículo para informar que había cólera en Cuba?
En realidad, en el año 2010, cuando escribí en abril, mi primer artículo sobre la corrupción, tuve una experiencia formidable, que me hizo comprender a fondo que si queremos continuar siendo revolucionarios, dentro de esta convulsa etapa de la vida de nuestro país, “debemos tener nuestra propia guerra, librar nuestras propias batallas y correr los riesgos que nos vengan encima”, de lo contario, podemos todos los días, quedarnos en nuestra casa y para mas seguridad, debajo de la cama.
En realidad no fue fácil. Hubo un estúpido y no cualquier estúpido, que dijo, que “se estaba lanzando al ruedo algo que el partido quería mantener a discreción”; otro, “que lo que se había escrito no se correspondía con la condición de un militante del partido” ; otro,” que se había “cagado” al centro con lo que se hacía”.
Algunos, dijeron que “se le estaba dando armas al enemigo para atacar a la revolución”. Hasta se corrió la voz de que el autor se había pasado a la disidencia. Y hubo hasta quienes se preocuparon de que pudiera cubrirle el hueco de la ausencia de liderazgo a la disidencia interna.
Por suerte, llego el General Presidente, que ya venía hablando de estos asuntos y dijo que “la corrupción es equivalente a la contrarrevolución”. Y más recientemente nuestra Contralora ha dicho que: “la corrupción es una de las formas más peligrosas de contrarrevolución”.
¿Donde meten ahora las caras todos esos sietemesinos? A los que les interesaba más no buscarse problemas que contribuir a salvar al país de una cuestión que afecta su seguridad nacional?
Entonces, no hay nada que temer. Lo que hay que estar convencidos de si se está o no haciendo revolución. Y de que no se está solo en estas batallas.
Es que cuando nuestros medios no informan sobre lo que está ocurriendo internamente, el pueblo esta ignorante de lo que acontece en su propio país y los revolucionarios, intelectuales o no, que quieren defender a la revolución, están en desventaja ante los que la atacan, haciendo el papel de verdaderos “tontos ” por carecer de la información.
Además, que sepamos, si no es pura demagogia, y estamos seguros de que no lo es, los medios en Cuba, no son propiedad privada de nadie.
Octubre 6 del 2012
Etiquetas:
corrupción,
cuba,
esteban morales,
prensa,
sanción
domingo, 23 de septiembre de 2012
UNA VEZ MÁS SOBRE LA LLAMADA CORRUPCION DE POCA MONTA.
ESTEBAN MORALES.
UNEAC.
Hace unos días escribí un artículo que titule “A los amigos de siempre”, replicado en Cubarte y Havana Times hasta ahora.
Trate entonces de la llamada corrupción, “de poca monta”, que de poca no tiene un pelo, porque por ese vertedero se van millones y millones de pesos a la economía del país, que no van a parar al comercio normal. Donde todos tendríamos el derecho para adquirir las mercancías con nuestro dinero.
No se trata del simple robo, cuando circunstancialmente un ciudadano se apropia de lo que no le pertenece. Sino de una práctica, en la que el individuo o funcionario, apoyándose en la posición desde la cual debiera defender los bienes sociales, se vale de ella para desviarlos en provecho propio. Por lo que la corrupción no es simple robo o apropiación, sino un desvió de su curso normal los bienes materiales de una sociedad que los crea, distribuye y consume, acorde con las reglas que rigen el sistema económico en cuestión.
Si observamos detenidamente ese artículo que escribimos, nos podremos percatar, que describí el fenómeno, las características de su ocurrencia y sus múltiples consecuencias, incluso políticas e ideológicas. Pero no me réferi a sus causas fundamentales. No quería meterme en esos momentos, como se dice, en “camisa de once varas”, porque sus causas son bien complejas y tocan aspectos que van mucho más allá de la corrupción como tal, para llegar a problemas, que tocan el fondo de las deficiencias e insuficiencias de un modelo económico que queremos cambiar.
Se trata además de un fenómeno no exclusivo de nuestro país, pero que en nuestro caso tiene causas particulares, que responden a la situación peculiar por las que atraviesa la economía cubana.
Nuestra economía ha hecho ya tres restructuraciones estratégicas, que se miden por las veces en que ha roto su nivel de dependencia con la metrópoli que económicamente la rigió: España, Estados Unidos, URSS. Para encontrarse ahora la economía cubana en un momento histórico dentro del cual quiere romper definitivamente los ciclos de dependencia, para construir un modelo económico propio, eficiente y sustentable. Por lo que el fenómeno de la corrupción en Cuba, no puede ser separado de ese contexto que hoy vivimos.
Las causas fundamentales de esa corrupción, que ya ha existido antes, tienen que ver ahora con varios asuntos muy importantes, que tocan de lleno a la capacidad de muchas personas, demasiadas hasta hoy, para satisfacer sus necesidades. Entré otras estas son:
-Existe un llamada pirámide invertida, dentro de la población económicamente activa, que hace que personas sin calificación alguna, al tener un empleo en la economía del dólar y el turismo, reciban salarios, remuneraciones especiales y propinas, que elevan sus posibilidades de ingreso, de un modo que no es factible para ningún trabajador de la economía estatal, tenga el nivel de calificación que tenga. Un maletero, un chofer de taxi, un trabajador de servicio recibe ingresos, en moneda libremente convertible, que multiplica varias veces el salario de un trabajador de la economía estatal. Incluso comparado con empleos de muy alta calificación, como médicos, profesores universitarios, especialistas de alta calificación, investigadores, etc.
- La confusión, no solo teórica, entre propiedad social y propiedad estatal en estos años, ha provocado que los trabajadores no reaccionen ante los medios de producción como de su propiedad y los cuadros estatales manejen los medios de producción como si los pudieran usufructuar en beneficio propio. Lo que ha tomado la expresión popular de que “Todo es de todos y nada es de nadie”.
-Muchas personas que ostentan cargos, incluso dentro de la economía estatal, pueden ser cargos de poco rango y remuneración, pero que tienen acceso a la distribución de determinados bienes materiales, utilizan su posición dirigente para equilibrar sus ingresos por medio del desvió de recursos. Creándose una red, dentro de la cual, dirigentes de diferentes actividades intercambian favores y privilegios de acceso a bienes materiales cuyo costo no pesa sobre sus ingresos personales. Esta actividad deviene en un tipo de corrupción que penetra incluso a las organizaciones políticas y de masas en los centros de trabajo.
-Trabajadores de muy bajo salario, en cualquier actividad estatal, privada o semiprivada, de cualquier sector laboral, practican el hurto continuado, no pocas veces con la aceptación implícita de sus propios dirigentes, los que también se benefician de ello. Creándose un mecanismo de indisciplina permanente en el manejo de los bienes pertenecientes a la sociedad.
-En nuestro caso hay un desfase entre el nivel salarial y el de los precios, donde estos últimos continúan altos o en algunas ocasiones suben, incluso de manera sorpresiva, mientras que los salarios permanecen estancados.
- Tampoco es posible esperar que a más trabajo corresponda mas salario. Existiendo además, una incapacidad total por parte de la masa trabajadora para presionar sobre el nivel de los salarios, ni una reacción adecuada por parte de la organización obrera para evitar las presiones sobre el ingreso de los trabajadores.
-La existencia de la doble moneda mantiene en permanente desventaja a las personas que no la poseen. Sobre todo si tomamos en consideración que existen productos de primera necesidad que solo pueden ser adquiridos en moneda libremente convertible. Que son todos, los de primera necesidad, que se reciben normados, pero en cantidades tan limitadas que no satisfacen las necesidades mínimas de la población que más los requiere.
Luego, la causa fundamental de esa corrupción de “poca monta” esta dentro del funcionamiento mismo de nuestra propia economía. La cual no es capaz de satisfacer las necesidades del nivel de salarios necesarios, ni de precios, en los productos que se venden libremente, para satisfacer las necesidades de la masa fundamental de la población, que por demás, no tiene acceso a la moneda libremente convertible .Las consecuencias de esta realidad son múltiples y no solo provocan corrupción, sino también, otras deformaciones sociales.
Tal situación antes analizada, es la que explica que se trate de un fenómeno tan extendido, aunque no podemos decir que abarque a toda la población. Primero porque hay personas que no necesitan de esa práctica, mientras que otras por razones éticas y morales tampoco la realizan. Aunque el fenómeno marca tendencias que de no ser controladas y resueltas por el mecanismo económico pueden generar el deterioro moral a nivel de toda la sociedad.
El control legal y económico no es suficiente, ya que estos solo ayudan un poco reprimiendo la práctica delictiva. En realidad la única solución posible está en la existencia de un modelo económico eficiente y sustentable, que imponga los límites, por medio de convertir a la corrupción solo en una negativa práctica desde el punto de vista moral, ofreciendo las bases que la eliminarían como un fenómeno, en cierto modo justificable, por causas de supervivencia material. Es decir, la insatisfacción de las necesidades de la población en términos masivos genera esa corrupción que practican muchas personas. No se trata del enriquecimiento ilícito, practicado por dirigentes estatales de alto y medio nivel, que persiguen un determinado tipo de acumulación. Ya que estos últimos, en realidad, no roban por necesidades inmediatas apremiantes, dado que esas por lo general las tienen resueltas, sino para enriquecerse.
Este tipo de corrupción, ni ninguna otra, en nuestra percepción, podría eliminarse totalmente, solo sería posible reducirla al mínimo, después de una larga lucha que es fundamentalmente de construcción económica, arrinconándola, hasta convertirla en un delito común, que la sociedad con toda la razón y sin aceptar moralmente ningún tipo de justificación podría combatir.
Septiembre 20 del 2012.
Etiquetas:
corrupción,
cuba,
esteban morales,
partido,
sanción
jueves, 7 de julio de 2011
Mensaje a mis lectores y amigos
Deseo informarles que en el transcurso de la semana pasada, se me convocó a una reunión por parte de la Comisión de Apelaciones del Comité Central de Partido. En dicha reunión se me comunicó la decisión de dejar sin efecto la sanción de separación, tomada por el Comité Municipal del Partido del Municipio Playa el pasado año y reintegrarme el carnet del partido y con él la militancia plena.
Quiero aprovechar esta oportunidad para agradecer las numerosas muestras de apoyo y afecto, recibidas durante los últimos meses de parte de amigos, colegas intelectuales y personas desconocidas, agradecer a los que se comunicaron por varias vías conmigo ,a los que se refirieron al tema en declaraciones, o simplemente se acercaron en la calle para interesarse por mi situación. Quiero agradecer por igual a mi familia por el apoyo brindado, han sido días difíciles, pero de un inmenso aprendizaje. Seguiré trabajando con el mismo empeño en los temas que vengo abordando a través de este blog. Los espero.
Muchas gracias a todos.
Esteban Morales Dominguez
Suscribirse a:
Entradas (Atom)